El científico Pedro Berzosa recibirá el primer premio del Centro de Interpretación del Paludismo de Losar

Centro de Interpretación del Paludismo de Losar
Centro de Interpretación del Paludismo de Losar


Pedro Berzosa, científico del Centro Nacional de Medicina Tropical, recibirá el próximo 25 de abril el premio anual del Centro de Interpretación del Paludismo de Losar, en su primera edición.

Enclavado en un lugar bellísimo, con la sierra de Gredos al fondo, el nuevo espacio, puesto en marcha por el Ayuntamiento de Losar en el antiguo dispensario de El Robledo, pretende difundir la gran labor sanitaria que se llevó a cabo en nuestra comarca.

De hecho, la antipalúdica fue la primera gran campaña médica organizada que se llevó a cabo en España, y Navalmoral de la Mata fue el lugar donde se ubicó el Instituto Nacional Antipalúdico por la grave incidencia de la enfermedad en la zona del Tietar.

  • Centro de Interpretación del Paludismo de Losar
  • Centro de Interpretación del Paludismo de Losar
  • Centro de Interpretación del Paludismo de Losar
  • Centro de Interpretación del Paludismo de Losar
  • Centro de Interpretación del Paludismo de Losar
 

Carlos V no murió de gota, murió de paludismo. Con este argumento el Ayuntamiento de Losar ha sabido encajar el Centro de Interpretación dentro de las áreas de cooperación de la Ruta Carlos V y por tanto dentro del itinerario cultural europeo, lo que le confiere al proyecto una difusión internacional.

Conocida por los lugareños como “La Casa del Paludismo” el Centro propone un recorrido cronológico por la historia de la malaria, que es la terminología moderna de la enfermedad. La idea es que las instalaciones sirvan para organizar muchas otras actividades. Así nos lo cuenta Cristina Herráez, técnico de turismo y una de las personas responsables:

“Durante el curso, y entre semana, queremos hacer talleres. Queremos que los jóvenes pasen aquí un día, que conozcan mejor su zona y la realidad del problema que hubo en los pueblos. También haremos talleres de sensibilización. Además, el 25 de abril, día internacional de la malaria, será la fecha señalada para entregar nuestro premio anual”. 

Entonces ¿habéis instaurado un Premio Anual Centro de Interpretación del Paludismo?

“Si, en efecto. Este año lo hemos destinado a la investigación y difusión científica y el premio es para Pedro Berzosa, científico del Centro Nacional de Medicina Tropical. Hablará de la cooperación internacional, y de la situación actual de la malaria. El premio es una dotación de material de laboratorio para en un proyecto en Guinea Ecuatorial. El premio es un granito de arena a la solidaridad que necesita esta enfermedad. Además, ese día habrá dos conferencias más, una sobre cómo se diagnosticó el paludismo de Carlos V y otra sobre la labor que realizó el Instituto Nacional Antipalúdico”

Hemos echado en falta algunos testimonios de lugareños ¿Vais a incorporarlos?

“Sí, vamos a grabar vídeos con testimonios reales de personas que en su día estuvieron enfermas de paludismo y que se trataron tanto en este dispensario como en otros muchos que había en la comarca de La Vera. El problema es que la gente que ha estado afectada hoy en día está muy mayor. Pero ya tenemos tres personas para comenzar.”

El paludismo en La Vera

La incidencia del paludismo en nuestra comarca se debió al sistema de riego, a las charcas. El agua estancada aceleró la reproducción de los mosquitos. A principios del siglo XX comenzó la lucha antipalúdica en España. Es en 1920 cuando se instala el primer dispensario a nivel experimental en Talayuela. Posteriormente ese dispensario se traslada a Navalmoral para convertirse en el Instituto Nacional Antipalúdico (el actual juzgado). Se centralizó así la lucha contra la enfermedad y se comenzaron a formar a los médicos que trabajarían en los dispensarios.

El objetivo era triple: eliminar el parásito del cuerpo humano, eliminar el mosquito y evitar el contacto entre humanos y mosquitos. La antipalúdica se convirtió en la primera acción sanitaria organizada que se realizó en España, y todo fue bien hasta que llegó la Guerra Civil. Todos los trabajos se paralizaron. Con la posguerra hubo un rebrote mucho más fuerte y en 1943 se vuelve a reactivar la lucha y los dispensarios.

Y hasta aquí podemos contar… Os recomendamos encarecidamente una visita a la Casa del Paludismo, no solo por ver el dispensario y conocer de primera mano la historia y gran incidencia que tuvo en nuestra tierra esta enfermedad, sino también por las vistas maravillosas del lugar.

Más información en: paludismolosar.com

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.